Chapter 1
Capítulo 1
Adentrado en el mar de mis pensamientos, luchando contra la tempestad que azota la calma que una vez reinó. Viendo mi barco destrozándose, como golpe tras golpe, ola tras ola, van derrumbándolo lentamente. Caigo al agua después de una gran ola que literalmente tragó más de medio barco. La lluvia cae a cántaros sobre mis ojos, impidiéndome ver hacia dónde debo nadar o moverme. Cada vez me es más difícil respirar. Subo y bajo, la corriente de las olas que pasan ahora contienen lo que una vez fue mi móvil de un lugar a otro… No era mi primer barco, no. Pero sí el más fuerte que había construido. Llevaba cerca de dos años navegando y a la deriva en el barco. Ahora lo único que podía escuchar era la tormenta rugiendo en el cielo, el movimiento creciente de las olas, el azota a los restos del barco y el regreso a su lugar de origen, como si nada hubiera pasado, el mar inocente no dejaba rastro alguno de su culpabilidad de destrozar mi barco y derrumbarme de mi trono.
El agua sigue cayendo sobre mis ojos, la desesperación me empieza a abrazar y es a lo único que me puedo aferrar. Mis brazos se mueven repetida y furiosamente hacia arriba y hacia abajo, como ciegos desesperados con la esperanza de poder coger algo y aferrarse a eso. Mi cabeza entra y sale del agua, cada vez más rápido y el respirar es todavía más complicado. Truenos, golpes y el regreso, truenos, goles y la inocencia de nuevo. La oscuridad del cielo y las gotas sobre mis ojos me han quitado toda posibilidad de ver, el agua que ahora habita dentro de mis oídos me impide seguir oyendo el estruendo de la tormenta, el cansancio de mis músculos y la poca calidez del agua me impiden sentir cualquier cosa que roce o golpee mi cuerpo, el intentar respirar por la nariz es un lujo que simplemente ha quedado descartado desde que comenzó la lluvia, tanta agua que he tragado intentando respirar para sobrevivir ha hecho que mi lengua pierda toda sensibilidad.
Ya no sé cuánto tiempo llevo ahí… Minutos tal vez, segundos… Pero esta lucha por sobrevivir ha hecho que todo esto parezca una eternidad. ¡Véanme ahí! Cómo un novato en medio de cualquier tormenta. Pff,¡por Dios! Pero si yo he estado en peores tormentas y diluvios, y he sobrevivido sin dificultad alguna. Ahora que me toca a mi estar en el agua ya comprendo por qué tantas personas han pasado por aquí y no deciden adentrarse en esta parte de su ser. Sigue siendo su travesía personal, pero yo he decidido que ésta es mi aventura, es mi camino.¿Cómo puedo seguir pensando en esto, si mi cuerpo ya no puede más? ¿Si mis brazos han fallado en su misión de encontrar una salvación y mis piernas en su misión de mantener mi cabeza sobre el agua? Me rindo… es una tormenta fuerte y diferente. Mi barco no me pudo llevar a donde debíamos de haber llegado. Me hundo lentamente. El cuerpo se rehusa a moverse.
Ya sabía que iba a terminar encontrándome con una tormenta más fuerte que el barco en el que me movía, sin embargo, decidí ir y retarla. ¡Qué bueno es retar la tormenta! Claro, antes de caer al agua y convertirme en su juguete. Cuánta emoción se vive y cuánto puede un hombre creer una cosa y al mismo tiempo, saber y sentir que de todas forma, lo que va a suceder no es eso, sino todo lo contrario de lo cree.
Este comportamiento termina siendo una buena base o comienzo para una teoría filosófica o psicológica. Quizás para Piaget o para el depravado de Freud. Él sí sería capaz de encontrar la raíz de mi problema diciendo que cuando era niño, me gustaba limpiarme porque se sentía bien, porque me gustaba como se sentía. Bah, que bizarra persona, que extraño que todo lo asociara con el sexo, sobre todo si se habla de niños… Maldito enfermo… Pero, ¿dónde está? Que venga ahora para que me explique la teoría y ya que anda haciendo milagros, que me rescate.
Yo no sé porqué sigo pensando en estas cosas, lo último que recuerdo es cómo intenté salvar el barco, alzando y quitando las velas, sosteniendo y girando el timón, el agua que llegaba a la cubierta, cuidando los controles del barco, arreglando las fugas rápidamente, como nunca lo había hecho. Ya sabía que esto iba a pasar, ya he pasado más de una vez por esto. Pero como cada cosa y persona, esta tormenta era particularmente diferente. Era más fuerte y nada parecida a la anterior. Esta se parece más a lo que la gente normal platica, es más parecida a lo que ve en una película quiera en la televisión o en las películas, sin embargo, yo creo que es especial.
Ésta logró derribarme y destruir mi barco pero no fue hecho con rabia, como las demás tempestades por las que he pasado el último año. Recuerdo que sólo dos tormentas han hecho lo que ésta está haciendo. Derribándome no con el propósito de tirarme y matarme… No, eso claro está… Ambos nos divertimos durante la lucha. Yo cambiaba y arreglaba el barco, mientras ella soplaba y arrojaba agua cada vez más fuerte. Fue un buen encuentro…
Todavía recuerdo cómo fueron las anteriores y qué fue lo que pasó antes de tomar el viaje...

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